Sistemas de fijación de precios

Un elemento fundamental en el contrato de obras acordado entre contratista y comitente refiere al sistema de fijación de precios elegido para el pago de la contraprestación entre ambas partes. La legislación vigente habla de la fijación de un precio cierto para la obra, pero esto no implica que deba estar estableshutterstock_170475800-1024x683cido con anticipación sino que pueda ser determinado por cualquiera de las partes o un tercero, a partir del costo de los materiales y la mano de obra.

Los sistemas de determinación de precios reconocidos en la normativa son: el de ajuste o precio alzado, el de piezas ejecutadas, el determinado por unidad de medida, y el de administración.

El modelo de ajuste alzado consiste en establecer un precio correspondiente a la totalidad de la obra, de acuerdo al proyecto y sus especificaciones técnicas, que no puede ser modificado en el futuro independientemente de los cambios constructivos que hayan tenido lugar durante los trabajos de construcción, o en cuanto al costo de los materiales o el salario de los trabajadores.

El sistema de piezas ejecutadas, por otra parte, fracciona los trabajos a realizar durante la edificación y fija precios para cada uno de ellos. En este caso, el contratista puede recibir pagos parciales de acuerdo a la entrega de partes terminadas y puede exigir al promotor la recepción parcial de la obra.

El sistema de fijación por unidad de medida establece precios para los diferentes componentes de la obra, por lo que ésta debe poder dividirse en partes homogéneas a realizar en forma independiente unas de otras.

El último caso se corresponde con el sistema por administración, en el cual el contratista asume la responsabilidad de adquirir los materiales, de contratar la mano de obra y de cualquier otro tipo de gasto. El comitente debe entonces pagar una suma acorde a los costos asumidos por el constructor al momento de la entrega de la obra, junto con una remuneración prefijada por ambas partes.